19 oct. 2016

Amor de medidas puras




     No esperaba que llegaras, no sabía qué serías, el destino y sus sorpresas se encargaron de darle una, ella vivía su día a día sin imaginar lo que le aguardaba, su trabajo, su rutina, sus cosas, su vida.

     Usted llegó a su mundo para formar parte de él, un ángel que del cielo vino expresamente a alegrar la vida de todos quienes la rodean, aquí rápidamente consiguió una cómplice para futuras travesuras. También una confidente y la mejor maestra, la mejor amiga, nadie decide ni sabe lo que es ni cuando ser madre, pero una vez llegado el momento, te toca el alma, recuerdas hablar y sonar tal cual como tu madre, los sermones que tanto fastidio te daban en la niñez hoy son palabras adoptadas sin risas, sin contemplaciones.

     La pureza de una madre no está en cuantas palabras bonitas pueda tener o escribir hacia un hijo, tampoco en la cantidad de fotos que suba o cuantas veces describa los trasnochos que le lleva atender a un ser que depende expresamente de ella, esas madres en mi opinión son las más descuidadas, primero se preocupan por lucir bellas ellas y se olvidan de quien es verdaderamente protagonista del momento. El amor de madre no tiene medida, no se cuenta en regalos o cuantas veces le digas “te amo” a un hijo, el amor de madre es un sentimiento único, el más puro y verdadero, es un pecado intentar medirlo siquiera.

     Abriste tus ojos y ahí estaba ella, lloraste por hambre y te alimentó, diste tus primeros pasos junto a ella, su calor fue tu primer abrigo, caíste y te levantó, lloraste y secó tus lágrimas; tu compañera de batallas siempre estuvo y estará ahí. Qué bonito es verte feliz, que alegría me da tu sonrisa, me olvido de todo cuando despiertas, y tus abrazos en miniatura son los más grandes que haya podido sentir, cuánta paz puede irradiar un ser humano tan pequeño e inocente.


     ¡Crece! ¡Corre! ¡Vuela! El mundo es totalmente tuyo y ahí, como una sombra tu ángel va, cuidando de su ángel en cada paso, traspasando fronteras y alzando vuelo a la vida.

4 oct. 2016

Protagonistas de lo malo


     “Lo que le pasa al mundo no me pasa a mí."
  No olvides que tú eres parte del mundo también


"Uno nunca cree o piensa que ese tipo de cosas puedan sucederle."

     Estamos acostumbrados a leer noticias en la prensa o a ver reportajes de televisión sobre alguna tragedia, algo malo o hasta cosas buenas pero nadie se imagina ser protagonista de una historia de ese tipo. Creemos que por leerlas o por verlas e la televisión estamos inmunes o sería algo muy poco probable que a nosotros nos sucediera, pero ¿estamos realmente cuidándonos de no ser víctimas o protagonistas de ese tipo de cosas?

     Unos consideran de “mal augurio” hablar sobre el tema pero es que cuando por ejemplo decimos “¿y si a mí me tocara enfrentar ese tipo de situación?” ¿Cómo reaccionarías? Nadie lo sabe, nadie piensa que pueda padecer alguna enfermedad ni cómo enfrentarse a un panorama de ese tipo pero ¿acaso pensar eso nos convierte en personas más vulnerables? Hablamos de tabúes sexuales y religiosos en pleno siglo XXI pero como les da miedo a las personas tocar este tipo de temas que a su propia consideración “atraen lo malo” no, es un tema de conversación común y corriente como cualquier otro.

     Vemos noticias de accidentes y personas que vivieron esas historias, algunos no sobreviven a ellas pero tampoco salieron de sus casas esperando enfrentarse a una situación como la que hayan vivido. Eso no los convierte en víctimas, nadie espera salir de su casa para enfrentarse a lo malo, eso es lógico pero quizás si habláramos mas sobre este tipo de cosas o situaciones en base a la experiencia ajena pudiéramos aprender un poco sobre cómo evitarlas o cómo resolverlas de una manera adecuada, segura. Por ejemplo, cómo actuar en caso que pierdas el control del auto, en caso de un atraco. Así como nos preparan para fenómenos naturales y nadie considera este tipo de simulacros como algo “que atraiga lo malo o pavoso” es seguridad.

      Olvidamos que no estamos exentos de nada en el mundo y mucho menos en la vida. Para todo somos vulnerables, para lo bueno y para lo malo. Porque cuando vemos la noticia del ganador de la lotería sí fantaseamos con “que no haría yo con ese dinero”. La ley de la atracción influye, es cierto en un modo de verlo pero las cosas se dan en base a la actitud con la que tú las enfrentes, si eres positivo y entusiasta en todo siempre, podrás saber esquivar o resolver las malas situaciones. No soy un experto en la materia pero tómalo como un tema de “seguridad” y no como un tabú, nunca pensamos en protagonizar una mala historia pero no somos lo suficientemente prudentes como para evitarlo.


     Sé consciente de lo que haces y sé responsable de tus acciones, es la mejor manera de minimizar el riesgo en vez de no hablar del tema, porque el hecho de que uno no hable de ello no quiere decir que no esté sucediendo.
Se ha producido un error en este gadget.