12 abr. 2012

Lo que me inspira (Post #50)





Finalmente este blog cumple sus primeras 50 entradas, dos años, muchos más lectores que seguidores y un autor que ha visto su vida cambiar a lo largo de este tiempo gracias a esto: El BLOGnotario.

El nombre “BLOGnotario” se refiere a que la idea era hacer un blog y a medida que publicaba una nueva entrada ésta también sería una nota en mi Facebook pero me pareció un trabajo engorroso y que no me ayudaba en nada al blog, así que preferí que las personas visitaran mi blog desde cualquier red social, abrí un grupo en Facebook y me ha ido bien.

Recuerdo que la idea de hacer un blog no fue mía, fue gracias a un amigo y colega a la vez, decía que yo tenía mucha creatividad y esas cosas en la mente para plasmarlas aquí de forma que lucieran interesantes; así fue, sacándole provecho a lo que una vez alguien me dijo que era “un don” y la verdad es que ha dado muy buenos resultados, hoy mis publicaciones has trascendido a personas de otras partes del país, otros países, en prensa, revistas, radio, otras páginas web, otros blogs y espero siga creciendo tanto en su difusión como en su calidad.

Varias personas me han preguntado últimamente sobre ¿Qué me inspiraba a escribir? O ¿En qué momento lo hacía? ¿Cuánto más o menos tardaba en escribir cada post? ¿Cuál ha sido la evolución del blog y cómo? Y bueno la verdad es que me inspiran muchas cosas, desde una canción, un sonido, un recuerdo, una anécdota, mi humor, una frase, algo que veo en la calle, entre otras cosas. Hay entradas que no requirieron de mucha inspiración, por ejemplo el de “Mis mejores 74 tweets”, “Mis 50 confesiones” y el de “Refranes de hoy”, solo fue enumerar y organizar ideas. Otros, si necesitaron de mucha inspiración y mucha revisión. Es curioso porque varias personas (por lo general mujeres) me dicen que escriba algo sobre ellas o para ellas pero mucha gente no entiende que para escribir debes dar un motivo, no puedo escribir sobre alguien que no conozco o sobre alguien con quien no tengo una experiencia para contar.

Escribo por lo general cuando siento esas ganas de plasmar la idea que me vino a la mente, redacto un párrafo en la mente y a partir de ahí desgloso la idea, también es curioso que cuando quiero escribir sobre algo le pongo título, a veces tengo sólo títulos y luego los desarrollo, escribo en las mañanas, en las tardes y en altas horas de la noche, siendo ésta última una de mis mejores horas para hacerlo. Lo que puedo tardarme haciendo cada entrada varía, unas las saco en un par de horas o menos, otras las comienzo a escribir un día y las termino al otro, por lo general siempre procuro escribir un día antes de publicar para así revisar al otro día y editar algo con lo que no esté conforme en caso que sea así (ésta entrada es un ejemplo, se escribió en dos días).

La evolución del blog ha sido bárbara, desde la forma de escribir, antes intercalaba risas que ahora me parecen absurdas: “jejeje”; también escribía con errores ortográficos, comunes en los mensajes de texto: “q, xq…”. Sé que puedo editarlo y hacer que luzca bien pero es mejor dejarlo así y que los lectores vean ese cambio, esa diferencia. Además de todo eso, el BLOGnotario ha cambiado mi forma de ver las cosas, puedo estar en una fiesta, en el centro comercial, playa, en la calle, donde sea, y siempre encontraré algo interesante sobre lo cual escribir o completarlo con otra cosa, tomo nota y luego hago mis apuntes. Me lo he tomado más seriamente, me inspira que comenten, que les guste, incluso hasta me parece curioso que hombres lean y comenten sobre algún post sentimental cuando antes me daba miedo publicarlos para que no me fuesen a considerar “un tipo cursi”; descubrí que escribir no es cursi, va mas allá de eso sin hacerme menos hombre.

El próximo reto es seguir mejorando, tengo algo en mente sobre lo cual estoy trabajando poco a poco referente a “escribir”, aparte que estoy preparando una serie como “Los Personajes de mi vida” llamada “Prototipos” y otra llamada “Versos para…”; sería bueno poder llegar a más personas en la medida que la calidad de las entradas, la interfaz del sitio y muchas cosas más vayan en constante ascenso. La idea es hacer un blog diverso, donde rías, llores, recuerdes, te identifiques, critiques, te molestes incluso y sobretodo: ¡opines!

A tod@s muchas gracias!

PD: Si tienen algún contacto en un medio impreso o revista y consideren bueno lo que hago, postúlenme como columnista, estoy a la orden.

3 abr. 2012

"Nuestro Amor"





No escribo esto para hacer referencia a nadie ni a nada, tan solo quiero plantear un tema sobre un sentimiento, el cual, puede ser mi amor, tu amor, su amor, el amor de todos, en fin, como quizás muchos se identifiquen con ello preferí llamarlo “Nuestro Amor”, sí, el amor tuyo y el amor mío.

Una vez tuve un amor, una vez me enamoré, una vez fui el amor de alguien, una vez alguien se enamoró de mí, una vez tuve un sentimiento compartido, correspondido, recíproco, una vez tuve un eso que llamábamos “Nuestro Amor”.

Es difícil describir algo que por cosas de la vida o no lo creas o al menos no consideres posible volver a sentir o a vivir quizás. Lo cierto es que hay un amor para cada quien, quizás no sé si “amor” sea la palabra más adecuada para llamarlo porque todos pueden tenerle un nombre distinto a ese asunto que te ilusiona, que te marca, que roba tus pensamientos y hace que te desconcentres, que fijes tu atención en esa persona, en ese abrazo, en ese beso, en ese próximo encuentro.

Reconocer a un enamorado es fácil, se vuelven tontos, todo gira en torno a esa persona y a veces suelen ser torpes a la hora de actuar frente a ellos.

Nuestro amor fue puro y sincero, no requirió de mucha pasión para saber que era intenso, nuestro amor era mágico, cautivador y hasta loco, era arriesgado, era confianzudo, tan pronto nos vimos yo sentí ese nervio, no me enamoré a la primera, me di cuenta que estaba enamorado, que nuestro amor era verdadero cuando a pesar de los errores, a pesar de los defectos e incluso a pesar de las distancias nos demostramos que estábamos allí el uno para el otro. Nuestro amor era respeto, era atención, nuestro amor era desinteresado, era apoyo, era el recurso al que acudíamos cuando estábamos tristes, cuando estábamos mal, cuando el mundo sencillamente resultaba muy pesado para cargarlo en hombros. Era parejo, era un lenguaje que solo nosotros entendíamos, era un dulce tormento en el cual una mirada bastaba para sacar sonrisas, era aprendiz, de nuestro amor se podían sacar mil amores más y aún nos sobraba para amarnos hasta la muerte.

El día que nos dijimos “Te Amo” no nos sorprendimos, ambos lo sabíamos, ambos lo sentíamos y solo fue una formalidad decirlo, ese día sabíamos que nuestro amor era real, el día que el corazón brincaba espontáneamente de mi pecho.

Y si me decías “Te Quiero” no era porque me amabas menos o porque ya no me amabas, era porque también me querías, quizás nos queríamos más de lo que nos amábamos.

Ese amor, ese sentimiento, esas frases que todos decimos, esas cosquillas en el estómago, esas ganas de lucir bien para la cita, ese apuro por llegar pero esos nervios por ver esos ojos, ese era el amor que nos brotaba, del que no se puede ocultar, así era nuestro amor.

Hoy, de nuestro amor no queda nada, unas lágrimas que se plantaron en una almohada, unos recuerdos que insistimos en borrar, unas cartas que pronto hemos de quemar, unos regalos que quizás más adelante hasta los vamos a botar, unos besos que siempre querremos olvidar; de nuestro amor solo quedan experiencias, de nuestro amor ya no existen ni cenizas, pues el tiempo y los “nuevos amores” se encargaron de barrerlas, de nuestro amor lo único que queda es el mismo corazón, las mismas venas por la que corría tu nombre, pero… el sentimiento… ¿A dónde va? ¿Qué pasó con “Nuestro Amor”? ¡Amor! ¿A dónde fuiste amor?

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