19 jun. 2012

Las segundas oportunidades





Nunca he sido partidario de las segundas oportunidades al menos en términos de pareja, aunque sí, lo hice un par de veces y creo que aprendí mi lección. Por lo general siempre he pensado que cuando un amor o una relación se acaba pues, se acaba. No es necesario volver a atrás, desde el momento en que se termina comienza a convertirse en tu pasado; es cierto que donde hubo fuego cenizas quedan, que existen las reconciliaciones (Unas eternas y otras pasajeras por cierto) pero una cosa son las razones o los motivos externos por los cuales terminó la relación y otra muy distinta es el gusto, la atracción, así sea física solamente; de hecho creo que es más fácil amar a quien se odia que odiar a quien se ama.

Existen excepciones y lo sé, de repente para que una relación funcione hace falta que terminen primero, de hecho a muchos les ha funcionado mejor una segunda oportunidad que la primera, en eso puedo insertar el dicho que dice que “el tiempo de Dios es perfecto” y ha de ser por eso que en su momento no resultó la cosa sino más adelante, pero nadie puede garantizarnos que vaya a funcionar.

Más allá de todo eso, no considero factible tener que esperar a una segunda oportunidad con alguien para poder ser feliz pues nuestra felicidad depende (y tiene que depender) de nosotros mismos, no de otra persona y si creemos que dependemos de otra persona para ser felices pues nunca podremos superar el hecho de que en algún momento de la vida esa persona no va a estar con nosotros el día que le toque partir para siempre y nunca vamos a ser felices de verdad.

¿Es posible enamorarse? Sí, sí lo es, nadie está exento de ello. Sin importar religión, raza, sexo o ideología, todos somos capaces de enamorarnos de la manera que sea. ¿Es posible volver a enamorarse? También creo que es posible volver a enamorarse, pero ahí depende más que todo de nosotros mismos, por lo general las decepciones amorosas crean en nosotros cierto rechazo al hecho de volverse a abrir sentimentalmente con alguien y es así como dejamos pasar oportunidades con los ojos vendados. Ahora, ¿ustedes consideran que sea posible “reenamorarse”?

En lo personal no creo que sea posible, aunque depende como haya terminado la relación también influye pero soy de las personas orgullosas y de esos que han creado una coraza para esconder sus sentimientos así que mi opinión puede estar un poco parcializada por esos elementos. Por último quiero dejarles dos frases, la primera la leí y fue lo que me inspiró a escribir esta entrada y la segunda es la conclusión propia que me hice luego de escribir este post y leerlo:

“No te enamores dos veces de la misma persona porque la segunda vez sólo te enamorarás de los recuerdos”

“Mientras más herido te deje un amor más difícil se te hará encontrar otro”


22 may. 2012

El Orgasmo como terapia





Había pasado tanto tiempo desde que no tenía un encuentro íntimo con alguien y el cuerpo ya pedía a gritos que lo complacieran; la piel casi rogaba por ser tocada, los cabellos necesitaban unas manos que lo peinaran al compás de unos latidos que se aceleraban y exhalaban placer, placer del bueno.

Distraído, sin la menor idea de lo que le esperaba, una llamada sorprendió y dejaba salir un susurro entre el cual se logró entender “¿Que estás haciendo?” una voz un poco alterada y notablemente insistente a la llamada que sorprendía y osaba en llegar a esa hora, fuera, con mayor distingo recibió una invitación a un lugar solitario, anónimo y donde sólo se iba a hacer una cosa: ésa que en tanto tiempo no se había vuelto a hacer.

En solo cuestión de segundos ya estaba saliendo para el lugar pautado, al llegar, entre oscuros árboles ella esperaba, caminó muy rápido y emprendieron rumbo, estaban cerca, el olor a alcohol se hizo presente en sus fosas nasales, un beso y sí, había alcohol en sus venas… Respiraba y pensaba que debía tranquilizarse un poco, hay que hacerse cargo de la situación y nervioso no sirves. Esas conversaciones previas siempre son vacían aunque luzcan interesantes, ya no era la misma persona que había llamado, su rostro evidenciaba pena a pesar de que sus manos ya se entrelazaban, solo pensaba en lo que quería hacer, ya la ropa comenzaba a estorbar.

Al llegar fue obvio, no hubo necesidad de seguir hablando y a pesar de que ya estaban volando sus prendas de vestir no aparecía esa persona que había llamado por teléfono, esa chica atrevida se había quedado por allá entre los árboles y ahora estaba ésta chica nerviosa y penosa que preguntaba a sí misma “¿Oh Dios, que estoy haciendo?”. Silencio, no quiero escuchar qué estás haciendo, quiero ver lo que eres capaz de hacer, era su cuerpo el que hablaba, era el cuerpo de ella quien llamaba, solo una palabra pasaba por su mente, solo algo cruzaba entre sus pensamientos: deseo.

De un lado, él, con ganas de en un arrebato salvaje dejar salir todo ese deseo en un solo beso apasionado que retumbara los sentidos de ambos, el tiempo era poco y las ganas eran muchas… cargado de mucho estrés y una sequía que podía considerar la más grande que jamás tuvo. Del otro lado de la cama ella, un poco ebria pero consciente aún de lo que hacía, nerviosa, penosa y deseosa, dejó salir lo segura que podía hacer y poco a poco se fue dejando llevar.

Sin tanto apuro ya estaban en prendas íntimas, se tumbó sobre la cama y en una exhalación sus piernas se abrieron, él jugaba sobre su ropa y se marcaba la humedad a través de sus pantys. Adiós dijo el sujetador y sus pechos descendieron a medida que sus manos intentaban disimular la vergüenza que podía sentir ella en ese momento, la cual le duró muy poco al sentir la lengua de él rozar con su sexo húmedo y deseoso, al ritmo que marcaba la respiración de él en su entrepierna las manos de ella aferraba sus manos a los cabellos de él, quien ya jugueteaba con su pecho en sus manos, así transcurrieron un par de minutos más hasta que sus labios se abrieron para saborear su parte más dura en ese momento, sí! Cualquiera puede decir el cráneo pero la sensación y el aliento que brotaba de sus labios eran de rendición, sus piernas flaquearon y su cabeza comenzaba a dar vueltas, miró hacia abajo y ella lo veía, no pudo aguantar más y sobre ella ya estaba dentro, quiso moverse con suavidad y sutileza pero estaban tan excitados que no había tiempo para esas cosas así que lo hizo con fuerza, sentía como su vigor se humedecía en cada vaivén, sus gritos decoraban el ambiente y sus gemidos humedecían su cuerpo, sentía el sudor correr por su espalda, sentía sus cabellos entre sus dedos cuando ya ella estaba de espaldas, sentía cómo le gustaban las palmadas y sentía que ya venía lo que esperaba, fue cuando de frente nuevamente derramó su néctar a medida que su cabeza iba hacia atrás, sus ojos se cerraron por más que su mente decía que quería ver, sus brazos se extendieron a ambos lados y el mundo se detuvo, dejó de escuchar y sintió como si flotara, comenzaba a disiparse el dolor en el cuello, el cansancio, los problemas, la rutina, los tropiezos, las rabias y al fin abrieron paso a la sonrisa que se dibujó en su rostro quien veía a ella admirando su reacción, un verdadero clímax para ella quien de manos de él recibió enseguida su momento de placer también, ella se aferró a las sábanas, con fuerza y mientras mordía sus labios él mareado, con una presión en su cabeza que sólo se apagaba con agua fría partieron de regreso, satisfechos y contentos, dejando al aire en un par de gemidos el estrés.

Ésta historia no es mía, esta historia es real, son las sensaciones que a cualquiera le puede llevar una sesión antiestrés, de reconciliación, venganza, placer o cualquier motivo que usted prefiera llamarle, el cual, deja bien claro que no hay mejor terapia que la del orgasmo, sino pregúntenle a cualquier pareja.


12 abr. 2012

Lo que me inspira (Post #50)





Finalmente este blog cumple sus primeras 50 entradas, dos años, muchos más lectores que seguidores y un autor que ha visto su vida cambiar a lo largo de este tiempo gracias a esto: El BLOGnotario.

El nombre “BLOGnotario” se refiere a que la idea era hacer un blog y a medida que publicaba una nueva entrada ésta también sería una nota en mi Facebook pero me pareció un trabajo engorroso y que no me ayudaba en nada al blog, así que preferí que las personas visitaran mi blog desde cualquier red social, abrí un grupo en Facebook y me ha ido bien.

Recuerdo que la idea de hacer un blog no fue mía, fue gracias a un amigo y colega a la vez, decía que yo tenía mucha creatividad y esas cosas en la mente para plasmarlas aquí de forma que lucieran interesantes; así fue, sacándole provecho a lo que una vez alguien me dijo que era “un don” y la verdad es que ha dado muy buenos resultados, hoy mis publicaciones has trascendido a personas de otras partes del país, otros países, en prensa, revistas, radio, otras páginas web, otros blogs y espero siga creciendo tanto en su difusión como en su calidad.

Varias personas me han preguntado últimamente sobre ¿Qué me inspiraba a escribir? O ¿En qué momento lo hacía? ¿Cuánto más o menos tardaba en escribir cada post? ¿Cuál ha sido la evolución del blog y cómo? Y bueno la verdad es que me inspiran muchas cosas, desde una canción, un sonido, un recuerdo, una anécdota, mi humor, una frase, algo que veo en la calle, entre otras cosas. Hay entradas que no requirieron de mucha inspiración, por ejemplo el de “Mis mejores 74 tweets”, “Mis 50 confesiones” y el de “Refranes de hoy”, solo fue enumerar y organizar ideas. Otros, si necesitaron de mucha inspiración y mucha revisión. Es curioso porque varias personas (por lo general mujeres) me dicen que escriba algo sobre ellas o para ellas pero mucha gente no entiende que para escribir debes dar un motivo, no puedo escribir sobre alguien que no conozco o sobre alguien con quien no tengo una experiencia para contar.

Escribo por lo general cuando siento esas ganas de plasmar la idea que me vino a la mente, redacto un párrafo en la mente y a partir de ahí desgloso la idea, también es curioso que cuando quiero escribir sobre algo le pongo título, a veces tengo sólo títulos y luego los desarrollo, escribo en las mañanas, en las tardes y en altas horas de la noche, siendo ésta última una de mis mejores horas para hacerlo. Lo que puedo tardarme haciendo cada entrada varía, unas las saco en un par de horas o menos, otras las comienzo a escribir un día y las termino al otro, por lo general siempre procuro escribir un día antes de publicar para así revisar al otro día y editar algo con lo que no esté conforme en caso que sea así (ésta entrada es un ejemplo, se escribió en dos días).

La evolución del blog ha sido bárbara, desde la forma de escribir, antes intercalaba risas que ahora me parecen absurdas: “jejeje”; también escribía con errores ortográficos, comunes en los mensajes de texto: “q, xq…”. Sé que puedo editarlo y hacer que luzca bien pero es mejor dejarlo así y que los lectores vean ese cambio, esa diferencia. Además de todo eso, el BLOGnotario ha cambiado mi forma de ver las cosas, puedo estar en una fiesta, en el centro comercial, playa, en la calle, donde sea, y siempre encontraré algo interesante sobre lo cual escribir o completarlo con otra cosa, tomo nota y luego hago mis apuntes. Me lo he tomado más seriamente, me inspira que comenten, que les guste, incluso hasta me parece curioso que hombres lean y comenten sobre algún post sentimental cuando antes me daba miedo publicarlos para que no me fuesen a considerar “un tipo cursi”; descubrí que escribir no es cursi, va mas allá de eso sin hacerme menos hombre.

El próximo reto es seguir mejorando, tengo algo en mente sobre lo cual estoy trabajando poco a poco referente a “escribir”, aparte que estoy preparando una serie como “Los Personajes de mi vida” llamada “Prototipos” y otra llamada “Versos para…”; sería bueno poder llegar a más personas en la medida que la calidad de las entradas, la interfaz del sitio y muchas cosas más vayan en constante ascenso. La idea es hacer un blog diverso, donde rías, llores, recuerdes, te identifiques, critiques, te molestes incluso y sobretodo: ¡opines!

A tod@s muchas gracias!

PD: Si tienen algún contacto en un medio impreso o revista y consideren bueno lo que hago, postúlenme como columnista, estoy a la orden.

3 abr. 2012

"Nuestro Amor"





No escribo esto para hacer referencia a nadie ni a nada, tan solo quiero plantear un tema sobre un sentimiento, el cual, puede ser mi amor, tu amor, su amor, el amor de todos, en fin, como quizás muchos se identifiquen con ello preferí llamarlo “Nuestro Amor”, sí, el amor tuyo y el amor mío.

Una vez tuve un amor, una vez me enamoré, una vez fui el amor de alguien, una vez alguien se enamoró de mí, una vez tuve un sentimiento compartido, correspondido, recíproco, una vez tuve un eso que llamábamos “Nuestro Amor”.

Es difícil describir algo que por cosas de la vida o no lo creas o al menos no consideres posible volver a sentir o a vivir quizás. Lo cierto es que hay un amor para cada quien, quizás no sé si “amor” sea la palabra más adecuada para llamarlo porque todos pueden tenerle un nombre distinto a ese asunto que te ilusiona, que te marca, que roba tus pensamientos y hace que te desconcentres, que fijes tu atención en esa persona, en ese abrazo, en ese beso, en ese próximo encuentro.

Reconocer a un enamorado es fácil, se vuelven tontos, todo gira en torno a esa persona y a veces suelen ser torpes a la hora de actuar frente a ellos.

Nuestro amor fue puro y sincero, no requirió de mucha pasión para saber que era intenso, nuestro amor era mágico, cautivador y hasta loco, era arriesgado, era confianzudo, tan pronto nos vimos yo sentí ese nervio, no me enamoré a la primera, me di cuenta que estaba enamorado, que nuestro amor era verdadero cuando a pesar de los errores, a pesar de los defectos e incluso a pesar de las distancias nos demostramos que estábamos allí el uno para el otro. Nuestro amor era respeto, era atención, nuestro amor era desinteresado, era apoyo, era el recurso al que acudíamos cuando estábamos tristes, cuando estábamos mal, cuando el mundo sencillamente resultaba muy pesado para cargarlo en hombros. Era parejo, era un lenguaje que solo nosotros entendíamos, era un dulce tormento en el cual una mirada bastaba para sacar sonrisas, era aprendiz, de nuestro amor se podían sacar mil amores más y aún nos sobraba para amarnos hasta la muerte.

El día que nos dijimos “Te Amo” no nos sorprendimos, ambos lo sabíamos, ambos lo sentíamos y solo fue una formalidad decirlo, ese día sabíamos que nuestro amor era real, el día que el corazón brincaba espontáneamente de mi pecho.

Y si me decías “Te Quiero” no era porque me amabas menos o porque ya no me amabas, era porque también me querías, quizás nos queríamos más de lo que nos amábamos.

Ese amor, ese sentimiento, esas frases que todos decimos, esas cosquillas en el estómago, esas ganas de lucir bien para la cita, ese apuro por llegar pero esos nervios por ver esos ojos, ese era el amor que nos brotaba, del que no se puede ocultar, así era nuestro amor.

Hoy, de nuestro amor no queda nada, unas lágrimas que se plantaron en una almohada, unos recuerdos que insistimos en borrar, unas cartas que pronto hemos de quemar, unos regalos que quizás más adelante hasta los vamos a botar, unos besos que siempre querremos olvidar; de nuestro amor solo quedan experiencias, de nuestro amor ya no existen ni cenizas, pues el tiempo y los “nuevos amores” se encargaron de barrerlas, de nuestro amor lo único que queda es el mismo corazón, las mismas venas por la que corría tu nombre, pero… el sentimiento… ¿A dónde va? ¿Qué pasó con “Nuestro Amor”? ¡Amor! ¿A dónde fuiste amor?

22 mar. 2012

¡Yo soy de Punto Fijo!



Entrada de Punto Fijo


Nací en Judibana pero apenas salí del hospital de niños fui a Punto Fijo a comenzar a vivir. Una pequeña ciudad, donde todos se conocen o al menos todos tenemos seis grados de separación entre nosotros mismos, una ciudad llena de sueños y esperanza, la cual yo he visto crecer y cambiar a medida que han transcurrido mis años de vida y si, poco a poco de pueblo ha ido transformándose en una ciudad.
Me crié en la Calle Ayacucho con Ecuador hasta los 9 años, así que donde existe “Merka Park” era el “Estadio” favorito de mis primos y yo para jugar pelota de goma. Vi el estreno de los “Power Rangers”, “La Historia sin fin” y “Todos los perros van al Cielo” en el Cine Valles innumerables veces cuando niño, siempre daban pases de cortesía en el colegio, me acuerdo cuando el cujizal era monte y culebra, incluso del día de su remodelación. Donde hoy hay un Parque Metropolitano yo aprendía a hacer fogatas con los scouts, estudié en el Delta Amacuro y todas las mañanas mi mamá me llevaba y pasábamos frente al “Elefante Rosa”, una tienda con un anuncio muy bizarro que a veces asustaba. Aquí es común caerse a arepas en La Cubanita, Tico Tico o El Chicote; el que es de Punto Fijo sabe que cuando dicen “New York” o “Parranda” hablan de una disco y no de la gran manzana o de la rumba, que cuando dicen “La Concha” no se refieren a un caracol y cuando dicen “El Caracol” no se refieren a una concha de nácar; recuerdo la inauguración de Las Virtudes, el primer centro comercial y recreacional que tuvo la ciudad, solo había un elevado, en la planta había una bajada, el mercado era terminal y adentro siempre olía a pescado, jugué béisbol en el Tata Amaya, en el “Pacuco” y practiqué fútbol y atletismo en el Fenelón Díaz; los domingos solía ir al Club Náutico a ver tocar a los compadres de mi padre, de su Pesca de Altura, la cual atraía a tantos extranjeros a nuestra ciudad; también varios han sido los artistas que nos han visitado, cada vez más famosos y es más común verlos acá.
Sus mujeres bellas son el vivo ejemplo de su nombre, Don Rafael González se enamoró de una chica de “cerro arriba” como solía llamarse este pueblo y como cada día eran más comunes sus visitas a la chica pues los amigos al verlos pasar le decían “ya vas para el Punto Fijo?” y fue así como obtuvimos el nombre, gracias a ese “amor” y también a la belleza de nuestras mujeres.
Nosotros, los puntofijenses no llamamos “camioneticas” al transporte público, les decimos busetas, en un gran esfuerzo por parecer argentinos/maracuchos decimos “vení”, “pa qué?”, “víte?”, “decíme” y otras más antiguas tales como “a to’ tiro”, “timás”, entre otras. Conocemos el Pasaje Zeiter como si fuera el barrio chino de New York; nos hemos comido un helado en la Polo Norte y al menos una vez como mínimo hemos entrado a la Catedral Nuestra Señora de Coromoto sin importar nuestra religión. Hemos tenido personajes muy particulares, popularmente conocidos en la ciudad: El Mocho, Julián, Quecha y su hija milagritos, Kike Velorio, Primo Zángano, Cachube(Que asustaba con sus gritos en la iglesia), Milandy, Tite y muchos más.
Punto Fijo, la Ciudad del Viento, donde se ubica el Complejo Refinador más grande del mundo, es la capital comercial del Estado Falcón, los que somos de aquí tenemos esa idea de ser personas ingenuamente progresistas y con una visión de mejora en nuestra calidad de vida; pertenecemos a la “Península de la Amistad” y nos reconocemos porque cuando pasamos por el Guaranao no nos tapamos la nariz y si vamos para la playa o “el monte” decimos que vamos “pa’ arriba”, según turistas caminamos inclinados por la brisa. Somos la tierra que vio crecer y que crió al gran cantautor Alí Primera, donde aún yacen sus restos y han echado raíces sobre la tierra que tanto amó y en la que en cada rincón hoy por hoy se le siente y se siguen respirando esos aires de cambio. Gracias Punto Fijo por tanto y por más, a cualquier parte del mundo que vaya diré con orgullo que ¡Yo soy de Punto Fijo!


5 mar. 2012

Ando de asueto


Madrugo como si se tratara de un vendedor de prensa, es sábado, puede ser extraño pero madrugo un sábado… me levanto y me doy un baño, despierto a los demás habitantes de la casa para incitarlos a que hagan lo mismo, es fin de semana largo y nos vamos a la playa.

Por más que lo intente siempre saldremos tarde, hay ley seca y como es costumbre, vamos con la intención de comprar caña de más “por si acaso”; quedamos en encontrarnos con otros familiares en un punto estratégico ubicado en la vía hacia nuestro destino, en mi bolso he guardado un paño, ropa interior, un par de bermudas y franelas, además del cargador del celular (como si en la orilla de la playa hay electricidad), la billetera, artículos de higiene personal, acetaminofén y unos discos. Aparte visto una bermuda impermeable con una franela sin mangas, gorra, lentes, cotizas y el forro de la espumosa. Hemos preparado panes con atún y tomate para comer por el camino. Ya son casi las 9:00am y desesperadamente llaman los demás para decir que están en el punto de encuentro y nosotros nada que llegamos, me inquieto y apuro a los demás, una chica se maquilla, los niños lloran, hay un bebé así que hay que llevar tetero hecho y siempre preguntan: “¿Compraste las cervezas?”. Bien, si sales con la intención de aprovechar un fin de semana largo deberías comprar la caña antes, pues no, uno cree que porque uno madruga las licorerías también, pero no aprendemos, siempre dejamos todo para última hora.

Diez de la mañana y al fin salimos, en este punto pienso que daba lo mismo no haber madrugado, cuando vamos ya en camino pregunto si alguien trajo el protector solar… Nadie trajo uno, además se quedó un paño, “no importa te secas con el mío, ya no nos vamos a devolver, vamos retrasados”. Al llegar al punto de encuentro los demás están afuera desayunando empanadas, aprovecho y lleno el tanque de gasolina, les pregunto si llevan protector solar y dicen que si pero poquito; no importa, allá compramos uno.

Dos horas esquivando huecos, pasando carros, viendo los bonitos paisajes, hablando peperas, escuchando las críticas hacia como iba vestida la novia de fulanito, que si a mengano no le da pena ponerse la misma bermuda siempre, etc... Al fin llegamos a nuestro destino.

Cerca hay una licorería/abasto/panadería, sale un hombre y me dice “Aquí la caña es más cara, la hubiéramos comprado antes de venir”, lo veo como con ganas de saludarle a su mamá pero no importa, “ya estamos aquí” le digo; compramos las espumosas, una pelota y un salvavidas, vamos a la casa que hemos alquilado y desempacamos, nos acomodamos en los cuartos y armamos las hamacas e inflamos un par de colchones de aire, los niños corren al agua apenas se bajan del carro; sale una mujer y me dice “se nos olvidó preguntar en la licorería si vendían protector solar! Aparte no trajimos cubiertos, salimos tan apurados que los dejé sobre la mesa”. Me estreso pero me digo que no  importa, mas tarde puedo ir al abasto y comprar lo que falta, uno cree que en esos pueblitos cerca de las playas hay un hipermercado o algo así. Sale un familiar y me dice que hagamos una parrilla, a todas estas son las 2 de la tarde, comenzamos a hacer una parrilla con sazón de cebada y al ritmo de un “puki puki” de moda, llegan unos chamitos vendiendo “papo e’ reina, rompe colchón, rompe lycra” yo le digo que si tengo cara de estar tan necesitado de una mujer, se ríen y finalmente le compramos los crustáceos, a todos les encanta ese sabor de alga con limón que te deja tierra entre los dientes no sé por qué. Pruebo unos pocos y después de pelear con el agua porque parece un témpano de hielo voy a bañarme , bromeo un largo rato en el agua con los jóvenes y niños, siempre hay una parejita “extrañamente” alejada, un(a) que anda sol@ como arrepintiéndose de sus pecados caminando toda la orilla de la playa con la cabeza gacha, los hombres buceamos y buscamos la pelota de los niños que se la lleva el mar y las chicas van a ver si encuentran a alguien conocido, ya siento los dedos arrugados y me cansé de beber cerveza con agua salada; además que los intentos frustrados de hacer una pirámide humana me tienen loco y los hombros molidos, me salgo y apenas están picando la carne; me seco, alguien dice que estoy quemadísimo, lo ignoro; me pongo en la parrilla a asar la carne, el chorizo y el pollo, unas mujeres pican la ensalada y hay una líder que es quien da los consejos y secretos para preparar tanto “la mejor ensalada” como “la mejor guasacaca”. Nunca lo entenderé.

Son las 8 de la noche y apenas vamos a comer, he picado tanto que me llené de puro probar, a todos les encanta cómo quedo la parrilla menos a los últimos que se les sirvió porque no alcanzó el chorizo o porque la yuca estaba muy blanda y se volvió puré. Me doy un baño de agua dulce, nos acostamos en un chinchorro amorochados porque un niño se hizo pipí en una cama, espicharon un colchón y una chica detesta dormir en hamaca. Al otro día me despierta el vendedor de hielo con un escándalo a las 6:00am como si el mundo fuera a acabar y el hielo es la única salvación, ese día me espera otra “aventura” parecida a la anterior pero con un sancocho.

Al concluir el fin de semana largo llego a mi casa cansado, insolado, picado por los zancudos, lavando el carro, estresado y con el compromiso de comprarle una pelota al niño porque la otra se la llevó el agua, unas sandalias a una mujer que dejó las suyas en la orilla de la playa y: ¡un bendito protector solar para mí solo!

Entendí que todos se van de asueto menos el stress.


19 ene. 2012

La verdad sobre la Barbie



"There is nothing inside"


Hace poco mientras estaba en la ducha pensando sobre qué postear pensaba en que haría algo sentimental, humorístico o patriótico tal vez, uno no sabe. Al final de la discusión conmigo mismo me dije “ya! algo llegará y saldrá”. Resulta que mientras me cepillaba veo algo que me llamó la atención y era una barbie de mi sobrinita que había dejado olvidada en el baño, lo que me llamó la atención de la muñeca fue que estaba de frente y los pies no se le veían, yo pensé “A esa muñeca le faltan los pies” y me la imaginé como perfecta sobreviviente de una película de Saw o algo así. Cuando terminé de afeitarme la agarré y vi que sí tenía pies pero estaba de puntillas, entonces dije: “Ya tengo un post!”.

Dejando a un lado esta breve introducción en la cual dejo claro como me “inspiré” a escribir esto aquí vamos.

La Barbie, el perfecto prototipo de una chica común y corriente pero, un momento, la Barbie no es una chica común y corriente, o las chicas reales no son Barbie? O Barbie no es como las chicas comunes? O las chicas comunes no son ni Barbie ni comunes? Pues en mi opinión, muchas quieren ser Barbie, Barbie intenta ser muchas pero al final, ninguna existe.

Analicemos a Barbie y hagamos comparaciones y/o relaciones:

Barbie de puntillas: Barbie siempre está de puntillas, como no puede caminar sin tocar el suelo, ni mucho menos levitar o volar por si misma tiende a tocar el suelo lo menos posible, de manera que, pese a su larga estatura se vea más alta que las demás. Las chicas comunes o las chicas de hoy pretenden ser así, tan solo basta tener unas cuantas fotos bonitas en su perfil, muchos amigos a quienes ni conocen y… meterse en una academia de modelaje para no perder el “gusto”.

¿Cabello o brocha?: El cabello de Barbie es de mentira (como toda la muñeca), siempre fue rubia hasta que comenzaron a verse tonos naranjas, pelirojos, caoba, entre otros. Las chicas de hoy usan extensiones de cabello y se los pintan a cada rato cual pincel de Picasso.

90-60-90: Barbie tiene una silueta “perfecta”, eso será para los europeos porque el latino prefiere una mujer con senos grandes y bastante trasero, habría que sacar una “Barbie Diosa Canales” para comprobar que el 90% de los hombres la compraría. Las chicas de hoy a punta de faja yeso látex y otras cosas más luchan por ser una chica 90-60-90.

Barbie y su novio: Ken, todas las chicas sueñan con el típico hombre ojos claros, cabello sedoso y que se mueve con la brisa, cuerpo atlético y de abdomen definido, de gran sonrisa y, muy importante para ellas: que no hable. Si chicas, Barbie lo tiene y saben qué? No tiene pipí!

Nada me falta: Barbie tiene carro, yate, avión, es doctora, veterinaria, fashionista, aeromoza, actriz, cantante, modelo, tiene una súper casa donde solo vive ella, no tiene hijos (a pesar que hace poco salió una versión ‘preñada’), tiene el novio perfecto, tiene spa, se va de vacaciones a Hawaii, entre otras cosas. Chicas comunes, aquí creo que perdieron.

Barbie no lo da: Tenemos a la Barbie, la que todo lo tiene, la que es “perfecta” físicamente, pero saben qué? No tiene nada debajo, esto quiere decir que por más que enamores a Barbie no te lo va a dar, así de sencillo. Las chicas comunes o reales, tratan de emular esto pero fallan en el intento, sí! lo dan, solo que a los peores ¿por qué?, sencillo, porque “Ken”, que es el que trabaja, le da todo, es el bonito, el que está con ella siempre y todo no tiene “con qué”.

4 ene. 2012

Para poder avanzar




Para todo ser humano es necesario evolucionar o cambiar en ciertos sentidos, sobre todo como personas, psicológicamente, cuando crecemos y nos damos cuenta que podemos hacer cosas por nuestra propia cuenta, que somos capaces de razonar e intentar tomar decisiones acerca de algo tan simple como “qué ropa me pondré hoy?” hasta algo más complejo como “debo aceptar este trabajo?”.

Sin embargo, como la vida tiene tantas cosas y muchas nos suceden al mismo tiempo, debemos ser lo suficientemente maduros como para decidirnos por lo más conveniente o a su vez, de la manera más ordenada posible para no caer en dilemas más adelante.

Adelante… sí! Todos siempre buscamos avanzar, eso es lo que quiero decir con “evolucionar”, se supone que si vamos a cambiar es para mejor, nadie quiere estar peor, ninguno quiere retroceder. Entonces, es por ello que siempre buscaremos ir hacia adelante, cuando decidimos hacer una carrera es porque queremos obtener aprendizaje, una profesión, si cambiamos de empleo es porque se adapte más a nuestras necesidades y nos dé más beneficios; cuando decidimos buscar una pareja nuestros gustos cambian, ya quieres a una persona estable y madura, con los pies sobre la tierra y con ganas de progresar y así con muchas cosas.

¿Nos volvemos exigentes? Quizás sí, un poco con nosotros mismos pero eso no quiere decir que por ello nos vayamos a olvidar de dónde venimos y quienes somos, sin perder esa esencia que nos hace ser quienes somos. Una vez le dije a una persona que necesitaba echarla a un lado de mi vida porque era como una silla en medio del pasillo por el cual yo transitaba y por lo tanto no podía avanzar, me estaba interrumpiendo el paso. Y así fue, se hizo necesario desprenderme de ciertas cosas para seguir adelante y aprovechar las oportunidades que se me presentaban, por constancia y esfuerzo lo logré, no por suerte.

Entonces me remito al título: “para poder avanzar”, es necesario saber qué queremos y a dónde queremos ir, para así comenzar a descartar esas “sillas” que están atravesadas en el pasillo y nos impiden el paso, nunca está de más sacar lo mejor de ello, pero hay que procurar salir con la frente en alto así tengamos que tragarnos nuestro orgullo, cabe destacar que las mejores lecciones las aprendemos de los errores y que las derrotas nos hacen fuertes porque ahí es donde descubrimos nuestros errores, si ganamos siempre y nunca fallamos ¿podríamos decir que somos perfectos? Creo que todos sabemos que la perfección no existe y los que son grandes hoy, ayer fueron pequeños.
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