27 sept. 2011

Siglo XXI No Ofensivo (Para Mujeres)





La sala estaba repleta de féminas intercambiando anécdotas acerca de sus maridos, hijos e incluso de sus problemas personales, laborales y familiares. De pronto entré yo y saludé con una ligera sonrisa a todas, me senté aparte y encendí mis radares auditivos, comencé a prestar atención y reflexionar sobre el trato que ha dejado este nuevo siglo, en este caso, a las mujeres:

Las mujeres han cambiado la forma de llamar a sus amigas, colegas, compañeras o lo que se consideren, mi mamá solía decirle “señora, comadre, doña”  a sus amigas o conocidas, todo siempre de manera respetuosa y agradable, hoy la escala de nombres entre mujeres va desde “amichis, amiguis, amiga, bruja (la cual considero bastante sincera), marica, perra, chica, mujer” y no conforme con esto las mujeres de este siglo le sacan diminutivos a sus seudónimos: “michi, michu, brujix, cuñis, mardis, gordis, flaquis, bitch” En casos más extremos se llaman hasta “esposa, novia, amante…”. Cabe destacar que TODAS estas expresiones salen de un mismo tono de voz (La misma voz de las niñas de somos tu y yo) con la misma sonrisa de Miss congelada: “amiiiiguis como estas mardis? Ve desgraciada como es eso que ahora eres cuñis de la michu Isabel?”

Entre los temas de conversación puedo decir con mucha seguridad que mi mamá hablaba en sus tiempos de cocina y recetas de comida, de hecho aprendió a hacer tortas viendo y preguntando y gracias a Dios hasta el sol de hoy se mantiene haciendo las mejores tortas del mundo. En este siglo las chicas no hablan de cocina ni de comida, ellas tampoco preguntan cómo se hace una torta, no! Algunas preguntan de cómo se pierde “la que no vuelve”, hablan del pin y de la disco, la barra libre y el modelaje, del centro comercial, los chicos y las chicas.

En cuanto a los saludos o los tratos que tienen entre ellas pues las mujeres siempre se han saludado con un beso, eso no ha cambiado desde tiempos de mi madre hasta hoy, la diferencia es que ahora algunas colocan los besos en la boca, hay unas que se abrazan, otras que se ven en pleno Sambil y pegan el grito de toda mujer y suelta las bolsas que cargue en la mano para ir a abrazar a la “michi”, cabe destacar que si no tienen bolsas en la mano y andan con un chico lo dejan hablando solo para ir a abrazarse y saludarse. Otra cosa es que las mujeres a diferencia de los hombres solían desvestirse frente a las otras sin ningún pudor, ahora, si una de ellas se operó, las demás se apenan o se acomplejan y prefieren quedarse tapaditas. En algunos casos la única que se desviste es la operada mientras las demás curiosean los resultados del bisturí y unos cuantos cc’s de silicona. 

Sin embargo, pude notar que muchas mujeres (de hecho son todas) siempre hablarán mal de los hombres, que somos unos perros y no servimos, que les montamos cachos pero ninguna asume que ha sido infiel, en un grupo de mujeres siempre habrá una bonita(muchas la envidian, sea cual sea la razón o lo que tenga, siempre causará heridas en el ego de las demás), una gordita que le cae bien a todos, una sometida, una brincona, una virgen, una que se la tira de mala pero siempre hay un pendejo que juega con ella, una que cambia de novio a cada rato, una chismosa, una roba-novios, una llorona, otra que se “enamora” a cada rato de uno distinto, la que siempre duerme en casas ajenas, la que los padres nunca le paran balls, la que sale embarazada antes de los 18 y la que nunca puede faltar: la dramática.

El mundo seguirá cambiando y los tratos, las conversaciones, los nombres que nos pongamos también pero lo que no debe cambiar es el respeto, por más siglos que pasen o por más “brujas” que lleguen a ser algunas “michis”.

4 sept. 2011

Siglo XXI No Ofensivo (Para Hombres)





Compartir con varios círculos de amistades siempre es bueno, no todas las personas son iguales y no todas las amistades son las mismas; verdaderos amigos hay pocos pero panas hay muchos.

Un día, mientras conversaba y compartía con unos amigos comencé a pensar en qué tanto habían cambiado los tratos desde la época de mi padre siendo joven o incluso desde mis abuelos hasta acá.

Para ello necesitaré dividir las situaciones, así me daré a entender mejor.

Comienzo por los “nombres” que uno suele darle a un amigo, mi padre solía decirle “compadre”, “primo”  a sus amistades, mi abuelo les diría “Don” supongo… Hoy yo tengo toda una gama de nombres que van desde “marico”, “pana”, “amigo”, “vieja”, “men”, “compa”, entre otros… No me imagino a mi padre decirle “Marico vamos a beber” a un compadre suyo. Incluso es tan común que ya “marico” no ofende, ahora si te dicen gay es otra cosa…

Luego están los saludos, mis abuelos saludarían a un hombre con la mano, a las mujeres levantándose el sombrero o con alguna reverencia pero para mis días vividos, he visto hasta cuatro tipos de saludos entre hombres: Dar la mano es el más común, pero luego alguien dijo que eso era muy simple, entonces le añadieron los puñitos; como no era suficiente; pues, al saludo de manos con puñito ahora le sumamos el abrazo con su respectivo espaldarazo, cual “feliz año”, he visto hasta de besitos, cosa que solo hago con mi padre.

Las conversaciones también cambian, otras se mantienen, mi padre hablaba de caballos y triples con sus compadres y nosotros ahora hablamos de parley y el fantasy. Mi padre hablaba con sus compadres sobre “fulanita” que estaba buena y hoy hablamos de que “a fulanita, la que está buena, estuvo conmigo la semana pasada” (Solo aplica en algunos casos), nunca faltó el amigo covero, el que puede con todas, el que tiene más sex appeal que todos, el suertudo, el bonito, el inteligente, el sano (que no bebe ni apuesta pero nunca se sabe por qué se la pasa con uno), el feo, el que siempre gorrea y el que siempre tiene plata, el alzao, el que siempre tiene un chiste o una excusa para todo y el que siempre tiene un “culito”.

Aparte están las reacciones al ver a un pana, de por sí los panas son más alborotados que los amigos. Uno puede estar con un grupo de amigos o panas y pasa un conocido y todos saltan a señalarlo y a gritar al unísono: “MARIIIICO”… Caso contrario al ver a una mujer muy bien dotada, donde todos volteamos a ver de manera disimulada y realizar el “escaneo” respectivo y murmuramos entre sí cosas como: “marico (otra vez el marico) naguevona’ de buena”, “¿sos capaz?”.

Sí, éstos son los tratos que trajo consigo el siglo XXI entre hombres al menos algunos, esperemos se siga viendo como algo “fraternal” y no como otra cosa.
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