14 feb. 2011

¿Por qué el 14 de febrero apesta? - Parte III



     Han pasado dos años desde que comencé a escribir esta nota, en realidad no pensé que fuera a convertirse en algo común entre las personas que me conocen y que leen lo que escribo, de hecho desde que escribí esa nota sentí la curiosidad de abrirme un blog pero en fin, vamos a lo que nos interesa.
Un año… tan rápido que pasan ahora vale; como siga así el mundo tendré que escribir la del año que viene apenas publique ésta.

      “El día de San Valentín” Valentín es un santo, el equivalente a Eros, el Dios del amor en la mitología griega, pero entonces ¿por qué no llueve el día de San Isidro? O ¿por qué el día del trabajador no es el día de San Antonio? ¿Por qué celebrar un día donde ni siquiera todas las parejas lo disfrutan o están de aniversario?

     Resulta extraño pensar eso, aparte porque le atribuyen el “día de la amistad”, eso en mi opinión es una excusa barata para que los solteros festejen algo este día; porque de ser así realmente, entonces estaríamos tumbando ese tabú que existe entre amor-amistad, estamos asumiendo que es posible cumplir el refrán que dice “de la amistad al amor hay medio paso…”

      Un año de “pasantías” laborales (sentimentalmente hablando); donde he vivido y he visto diferentes cosas que me llenan de regocijo al admitir que tengo tres años consecutivos sin venerar esta fecha, no porque no tenga novia con quien compartirlo sino porque para demostrar los sentimientos tengo 365 días al año, 24 horas diarias, 60 minutos en cada hora que a veces, resulta poco, a veces hace falta presionar ese botón de “pause” en el mundo y que solo trascurra ese beso que te llena de vida, o ver los ojos que expresan más que las palabras que pueda tener el castellano y seguir perdido en esa realidad que solo estando junto con esa persona vivo, para eso no necesito un 14 de febrero.

     Hoy los hoteles se llenan, los restaurantes estarán abarrotados y el cine estrenará (como se ha hecho común) una historia fresa/empalagosa y de trama tonta para que los más jóvenes vayan de la mano a lucir sus parejas, pero, ¿realmente lo disfrutan? Les explico:

      Si van a cenar lleven a su pareja a cenar, bailen, conversen y ríanse, pero dejen los problemas de la casa en la casa, muchos se van con eso en la mente y terminan convirtiendo la salida en una escena más de las que se viven en casa.
     
     El trabajo es el trabajo, dale a tu pareja atención y consiéntela con algún gusto, cómprale una prenda distinta que te la luzca a ti y que si a los demás les molesta pues que se mueran de la envidia.
     
     Los amigos, regálense sinceridad, hablar antes de juzgar, todos somos pecadores y sin embargo solo Dios es el que perdona pero nosotros también podemos perdonar, cuando sacamos ese rencor de nuestro corazón, no perdonaremos al prójimo pero si a nosotros mismos.

     Existen días así porque existimos hombres simples, quienes solo hoy se recuerdan de decirle a la novia “te quiero” y dan unas rosas rojas; yo les aconsejo colegas; tómense el resto del año para volver a conocer a su pareja, sorpréndanla con un detalle menos trillado y menos común, ya las mujeres saben que les darán rosas y chocolates, hagan otra cosa que sepan que le va a gustar; lo mismo para las mujeres, no necesariamente tienen que regalarle su virginidad al novio, tampoco el cd que el chamo quiere, no es que esos regalos estén mal, sino que muchas veces nos dejamos llevar más por lo facilito, regálense una buena conversación, una etapa de reconquista, respeto mutuo y cariño.

     Por eso este día apesta, porque todos se comportan como máquinas, bajo un mismo patrón, además de que ha sido una excusa para que las floristerías y tiendas de regalos y tarjetas hagan dinero.

Empezando desde las parejas más jóvenes a quienes les digo “novatos” que desde el 01/02 están así:

Faltan 13 días mi puchurru te requiero

Luego se acerca más la fecha y escriben cosas como:

Aww yo quiero ver esa peli con mi puchu en el cine el 14 mas beeiop

     Hasta que llega este día y desde las 12am se están llamando diciéndose las mismas cosas una y otra vez como hasta las 3am, luego se escriben por pin o sms una hora más hasta que en la noche van al cine y nos invaden el facebook con las fotos de la salida, el beso, el regalo, con distintos ángulos y efectos como por una semana.

     Luego están los “marinoviazgos” que son novios pero ya tienen más tiempo de pareja que los “novatos” éstos se regalan una rosa y una que otra cosita para no pasar tan por debajo de la mesa, algunos se van a beber con unos amigos y después ya saben a dónde van a parar.

     Los “concubinatos” son aquellos que luego de comprar la prensa y ver la primera plana se recuerdan qué día es hoy y es ahí donde se dan el feliz día, por lo general olvidan hasta dar el regalo, obviamente…!

     Algunos “esposos” son aquellos que se recuerdan y se felicitan, van a cenar y llevan a los hijos, dejando a un lado la experiencia de compartir en pareja este día, otros se van con los hijos, las novias y novios de los hijos y en algunos casos hasta la familia del novio o novia.

     Supongo que cada pareja es “feliz” de esa forma pero es bueno quitarse la venda de los ojos y sincerarse con el otro, la vida es una y hay que vivirla como se debe no como se aparenta ser, hay que disfrutar de estar enamorado pero no solo durante un día, uno se enamora para toda la vida no para un solo día ¿no?.

     Yo estaré aquí el año que viene con la cuarta parte de esta nota, así tenga novia, así esté enamorado, igual para querer a alguien ya saben cuánto tiempo tengo, lo pasaré solo por tercer año consecutivo pero lo mejor es que al menos éste año en particular me lo paso con caña y buena música esperando festejar pronto con mi musa, al mejor estilo de Charlie Harper.

FELIZ FUCKING DÍA DE SAN VALENTIN

11 feb. 2011

Días de residencia…

    

    Tenía tiempo con ganas de escribir este post, solo que no había encontrado el “toque” para comenzar a darle vida a estas líneas, así llamo yo a la inspiración cuando toca mi puerta, las ganas de crear están siempre pero no siempre las ideas se concretan, bien sea por ánimo, falta de concentración, entre otras cosas.

     Pensando mientras cocinaba, algo que muy poco hago en casa; me puse a recordar y a extrañar aquellos días donde solo eras un simple estudiante universitario, donde estás pendiente de muchas cosas a la vez(los parciales, las notas, el trabajo, la novia, la música, la familia, etc..) y además donde los días se te pasan sin darte cuenta.

     Hace más de 5 años emprendí un viaje a una ciudad que por más que estaba relativamente cerca de casa igual no era lo mismo, no tenía ni a un primo allá, ni un conocido, las amistades allá vinieron luego; hace un tiempo comencé la carrera universitaria que me convirtió en el profesional que soy hoy.
Resulta irónico pensar que hace falta el stress de los parciales, los trabajos, reunirse con los panas a estudiar y terminar comiendo espaguetis con diablitos y salsa rosada, donde todos somos iguales sin importar a que se dedique cada uno por fuera.

     Levantarse temprano a cumplir con las actividades, llegar a casa y tener que cocinar, lavar los platos, estudiar y luego descansar un rato para luego empezar el bochinche con los panas de la residencia, los problemas que pueda tener cada uno; tener tv con cable en mi cuarto y poder ver Sportcenter hasta la madrugada con el aire acondicionado a millón, enfiebrarnos con una serie y verla todos al mismo tiempo, llegar los domingos en las noches para cenar hamburguesas o empanadas de pollo; estar solo en la casa y esperar a las 3 de la tarde para algún encuentro furtivo con una chica, o como dije la vez que cambié mi colchón: “Muchas fueron las llamadas pero pocas fueron las escogidas”, extraño esos días donde era un martes y nos caíamos a cervezas hasta tarde, salir al centro así fuese a ver a la gente, las visitas en la casa a quienes nos tomaban por sorpresa con cara de sueño, recién levantado, en paños, entre otras.

     Yo era el más bochinchero en la casa, a veces me metía escondido en los cuartos de las chicas y las esperaba para asustarlas, les ponía el calentador como a 50º solo para reírme de los gritos de ellas al bañarse, a veces en las madrugadas las asustaba, les hacía muchas maldades pero todo en beneficio a la joda; una vez por andar en esas las encontré sin ropa incluso, de ahí reduje un poco los juegos.

     Incluso hasta las peleas, como todo reality show pues, que si aquel dijo, aquella me hizo, la loza está sucia, todas esas cosas comienzan a hacer falta de vez en cuando, esas cosas que por muy malas o buenas que hayan sido a cualquiera lo marcan, a mi en particular me marcaron mucho pero mejor aún, me enseñaron a valorar cada instante de la vida como persona, en mis días de residencia aprendí las necesidades que puedes tener en una casa y que uno no las nota porque tenemos a papá y mamá que se ocupan de eso, también a depender de mi mismo, no sabía cocinar y aprendí, así como administrar mis gastos y gustos además de la convivencia bajo un mismo techo con hombres y mujeres a la vez que tarde o temprano no resulta ser tarea fácil.

      Espero mucha gente se sienta identificada con este post y si hay alguien que recién comienza esta etapa de “residenciado” pues que la aproveche, se aprende bastante y además te ayuda a madurar como persona.

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