31 dic. 2010

Dichoso él...


   

   Muchas personas me tildarán de envidioso tras leer este post pero es que todos alguna vez en la vida hemos deseado algo prohibido, de ahí surge el refrán de que “lo prohibido se hace más tentador”, tentación en la cual unos caen y otros no; sino algunos se abrigan bajo aquella frase de que “después de un gusto un susto” ésa es para los más arriesgados...
     
     Pertenezco a la raza humana, nací hombre, decidí ser hombre y por ende como humano que soy no me escapo de este tipo de situaciones, la cual en mi caso se ve inclinada hacia una mujer, hacia esa mujer (o incluso hombre en el caso de las chicas), prohibid@ que más de un@ quisiera tener así fuese por un ratico…

     Entonces, hacia esa persona etiquetada de “tentación” que te llama a perder la cordura y que te pide que la ayudes a olvidar su mundo, su rutina, ese día a día, con la esperanza de sentirse amada, querida y valorada como mujer, por tu persona pero que a la misma vez le toca irse a la cama todas las noches con otro mientras tú te desvelas pensándola, imaginándola… hacia esa persona, estas palabras…

    Dichoso él que por las noches puede esperarte en la cama para darte abrigo con sus brazos y cubrirte de la noche fría mientras yo tengo que jugar a imaginarte siendo mi almohada llenándote de besos y abrazos no solo para cubrirte de la noche fría sino para esperar a verte despertar a mi lado y presenciar la primera sonrisa que tengas en el día.

    Dichoso él que puede pelearte por cualquier motivo, sólo para tener la excusa de buscar la reconciliación, mientras yo tengo que pensar en ti como mi musa perfecta para inspirarme a escribir palabras que te saquen sonrisas de alegría y te hagan olvidar de sus peleas así yo no lo sepa.

   Dichoso él que de noche pudiera despertar a decirte que te ama pero prefiere ignorarlo, y yo tengo que esperar a que despiertes para darte lo buenos días con un mensaje sacado el alma mía.

   Dichoso él porque puede sacarte a cenar en cualquier momento y yo tengo que esperar a que me contestes una llamada y no nos quede el arrepentimiento.

  Dichoso él que te hace suya, que no lo hace a escondidas, y yo tengo que imaginarte en mis sueños escapándome contigo para ser tu dueño durante el momento que dure cada encuentro.

   Dichoso él que es dueño de tus besos sagrados, esos que llenan a cualquiera de pasión, deseo e incluso paz, y yo conforme a probarlos apenas llegué al cielo.

    Dichoso él porque es testigo de tu pasión, de tu olor, de ese perfume con aroma a ti del cual ansío husmear tan solo un poco.

   Dichoso él que puede ver tus ojos hermosos, esa mirada intensa y radiante de la cual quedé flechado y en fotos no es suficiente, en recuerdos no se siente igual y en persona me llena de vida.

   Dichoso él que con caricias puede despertarte gemidos mientras tú deseas que mis manos te liberen y los conviertan en manifiesto de pasión.

   Dichoso él que no tiene que esperar un “después” para verte porque al llegar a casa te encontrará mientras yo vivo en la angustia de saber si viviremos “nuestra” realidad o no.

   Dichoso él porque no necesita pedir permiso para hablarte mientras yo tengo que evitar ser inoportuno al llamarte para decirte que te estoy pensando.

   Dichoso él que tiene a su lado a la mujer más hermosa, con una personalidad única, madura, inteligente, apasionada, con sentido común, responsable, de mucha actitud y originalidad y no lo ve, no lo valora, quizás ni lo sepa, mientras yo tengo que desahogarme a través de líneas que lleguen no solo a tu mente, sino que retumben en tu alma, donde quiero ganarme un pequeño espacio.

    Dichoso él de tenerte pero dichoso yo de valorarte como mereces…!

24 dic. 2010

Los personajes de mi vida (IV): “Mis Tías”




     Recientemente me gradué de Ingeniero de Sistemas, la verdad fue como subir unas escaleras y llegar al descanso, pisar firme pero con cordura, saber donde estas parado, es un orgullo para mí decir que lo logré gracias a Dios, a mis padres, herman@s y amig@s que estuvieron conmigo para apoyarme, para darme lo que necesitaba, así fuese una chuleta o un borrador para corregir algún error.

     Sin embargo, una cosa es la que uno hace pero otra es la que uno piensa, todos actuamos de manera predeterminada porque somos humanos y razonamos, aunque muchas veces los instintos nos dominan; quiero decir que por más que yo me centré en lograr mi meta que era graduarme por las acciones que llevé a cabo durante toda mi carrera (entiéndase estudiar), estos personajes marcaron lo que fue una inspiración para mi persona al momento de cumplir esos objetivos.


Mis Tías 







     Quiero comenzar de forma “cronológica” con mi tía Noris Almeida, una gran mujer, buena madre y excelente profesional; a quien desde pequeño me acostumbré a ver como un ejemplo a seguir profesionalmente, recuerdo que cuando yo tenía como 6 años me decía que “los niños nunca deben dormir sin ropa o con ropa negra porque sino los ángeles no los visitaban”. Supongo que de allí salió esa manía mía de dormir siempre con ropa.

    Desde que dejé de verte siempre a la hora de estudiar o de plasmarme un futuro siempre te vi como un ejemplo, siempre te recordé porque tú lo lograste y esa semilla triunfadora quedó sembrada en mí.

   Otra tía que me inspiró realmente por ser una verdadera luchadora, quien fue madre soltera y hoy en día vive al lado de su familia hermosa, llena de satisfacciones y alegrías, una segunda madre para mí, es Elsa Almeida, quien sacó adelante sus sueños y sin dejar de cumplir los de su hijo, valerosa mujer de carácter pacífico pero que emana respeto y mucho cariño. Fue la única tía que pudo estar presente en mi acto, al menos personalmente porque sé que mucha gente estuvo conmigo por lo menos en pensamiento.

    Aquí hay una pequeña excepción porque es mi tía-madrina, Ginette Morles, la primera persona a quien vi graduarse como profesional o al menos lo que mi mente me da, tenía yo como 9 o 10 años cuando celebramos su graduación en mi casa y mi hermana le dedicó un acróstico en el cual hubo una frase que para mí siempre quedará grabada, parafraseando un poco, recuerdo decía algo así comoTu te desembarcas hoy en tierra firme hecha una profesional, y mañana nosotros quienes seguimos navegando en este mar del conocimiento esperamos poder llegar al mismo puerto”.

     Esa frase siempre la recordaba cuando pasaba de grado o cuando terminaba un término (trimestre), siempre me decía que no podía naufragar en mi objetivo; mi madrina significó un ejemplo claro a seguir para mí, sé que para otros en mi familia también lo es, también sé que por más palabras y halagos que haga me quedaré corto porque no hay palabras suficientes para agradecer que el éxito que ella conquistó hace tiempo marcó el de muchos otros, por ejemplo, mi primo Yohander quien también llegó en el mismo barco, del cual yo hoy me estoy bajando; al cual quizás mañana vuelva a montarme pero con una experiencia ya hecha, pero mi deseo es que quienes aún estén navegando en ese mar del conocimiento no se permitan naufragar porque aquí en este puerto yo los espero.

     Mis tías, a quienes adoro con todo mi corazón, aunque no lo supieron o aunque no se los dije, siempre formaron parte de mi inspiración, hoy fue para estudiar, mañana será para trabajar, luego, estoy seguro que será para formar un hogar porque el ejemplo que me han dado plantó bandera en mi persona y eso tiene un valor incalculable para cualquier ser humano, incluso yo mismo o quien lea esto.




20 dic. 2010

La Chica de la Pantalla

Tiempo sin realizar nuevas publicaciones pero era tiempo de buscar inspiración y tiempo de bonchar, llegó diciembre, me gradué, mi madre cumplió años y aparte es el mes donde todos los días parecen sábado.

     Este post debería ser parte de “Los Personajes de mi vida” pero prometí no saltearme los personajes y pues ya tengo uno comprometido.



“La chica de la pantalla” Todos hemos tenido alguna chica a quien solo conocemos bien sea por internet, teléfono, pin, etc… Admitámoslo! Mujeres y hombres han vivido esta experiencia.

     Mi celular se invade con tus mensajes, alegras mis noches con esas llamadas, mis mañanas siempre son bien recibidas por tus mensajes, tus atenciones, incluso en la distancia te he tomado cariño, te he aprendido a querer así ambos sepamos que no nos vamos a conocer, mi computadora se engalana con tus fotos, nuestras conversaciones hasta las madrugadas son cautivadoras, mi mente también te ha regalado un espacio en ella y algunas hasta se ganan el corazón de uno.

     La chica de la pantalla puede mentirme con respecto a su vida pero al menos así sea de ilusión, me mantienes cuerdo y consciente de que aun se puede conocer gente que valga la pena por esta vía, de que no hace falta ver para querer sino conocer para sentir.

    Chica de la pantalla, que hasta podrías tener novio, admites que sueñas conmigo y que me deseas, admites que darías todo por mí y que a pesar de él me quieres y me piensas, me quisieras conocer.

   Chica de la pantalla, tú que de mi cumpleaños te recordaste y hasta una que otra llamada me regalaste, me enseñas que sabes valorar una conversación tanto como una cena o una salida al cine.

    Chica de la pantalla, confidente y consejera, compañera de secretos y de conversaciones variadas, un día se mucho de ti pero al otro día no sé nada.

    Chica de la pantalla, que con líneas nos sacamos sonrisas y con palabras nos conocemos de prisa, descubres más de mí que cualquiera que pueda verme todos los días.
    
    Chica de la pantalla, estás en esta ciudad, estás en otra, estas en otro país, donde quiera que estés chica no solo tienes espacio en mis pantallas sino también en mi vida, a todas esas chicas que han estado en mis pantallas o que están aún en ellas, les dedico este post, como muestra de mi afecto y valor hacia su persona.

     A ti chica de la pantalla a quien quiero conocer… 

14 dic. 2010

Aquel Día

    
 Hoy, cuando han pasado muchos meses desde que viví una de las mejores experiencias en mi vida, los recuerdos de aquel día se apoderaron de mi mente, me pusieron a volar, a imaginar que fuese pasado si después de aquel día hubiesen existido otros mas como ése.

     Para mi pasaron muchas cosas aquel día, comprendí lo que es sentir una piel ajena como si fuese mía, para mí el verdadero placer llego ese día, donde por más placer que probé antes de ti, ninguno me marcó tanto.

    Para mí el mundo se detuvo mientras estuvimos solos en aquella habitación, para mí no hubo otro olor que el de tu cuerpo, para mí no hubo otro sabor que el de tus labios, para mí no hubo mejor paisaje que el de tu cuerpo desnudo, para mí no hubo mejor sonido que el de tus gemidos y para mí no ha habido otro momento donde haya podido experimentar algo parecido a aquel día.

     Hoy, con estas gotas de lluvia se fue tu olor, ese aroma que impregnaba las paredes de la casa, ahora en mis sábanas no encuentro el perfume que emanaba tu piel deseosa de otro día de pasión como aquel.

Y mi cuerpo te extraña...

Y mi cuerpo te quiere...

Y mi cuerpo te necesita…

Y mi cuerpo sigue deseándote…

     Pero la mente me llama a la cordura y la razón de saber que eres solo un sueño poco probable de convertirse en realidad nuevamente.

     Si tus recuerdos que revolotean por mi mente y mis noches de sueños son dañinos para mi, entonces una vida tendré descompuesto, pues estas ansias de estar a tu lado como aquel día son más grandes de lo que nunca he imaginado.
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